Canto gregoriano

I SECCIÓN: SOBRE EL CANTO GREGORIANO

¿Qué es el canto gregoriano?
es un tipo de canto llano utilizado en la liturgia de la Iglesia Catolica Romana, aunque en ocasiones es utilizado en un sentido amplio o incluso como sinónimo de canto llano. La denominación canto gregoriano procede de atribuírsele su recopilación al Papa San Gregorio Magno, siendo una evolución del canto grecorromano con influencias del canto galicano. Debe aclararse y entenderse que el Canto Gregoriano no es inventado por el Papa Gregorio Magno, éste ya existía desde hacía tiempo, pero el guía católico lo difunde y desarrolla dándole su nombre a este canto ancestral. (1)

¿Por qué el canto gregoriano es el canto oficial de la Iglesia?
La Iglesia consideró como propio el canto gregoriano, porque lo juzgó capaz de despertar en el ánimo los sentimientos de la devoción, elevando la mente a Dios, ya que, como dice el Abad Gerbert, es uno mismo el fin de la oración y el de la música sagrada; además, porque, deleitando el sentido, no distrae la mente de lo que se canta; y finalmente porque es grave y corresponde perfectamente a los efectos de la piedad religiosa.

¿Qué nos dice el Papa San Pío X del canto gregoriano?
Hállanse en grado sumo estas cualidades en el canto gregoriano, que es, por consiguiente, el canto propio de la Iglesia romana, el único que la Iglesia heredó de los antiguos Padres, el que ha custodiado celosamente durante el curso de los siglos en sus códices litúrgicos, el que en algunas partes de la liturgia prescribe exclusivamente, el que estudios recentísimos han restablecido felizmente en su pureza e integridad.

Por estos motivos, el canto gregoriano fue tenido siempre como acabado modelo de música religiosa, pudiendo formularse con toda razón esta ley general: una composición religiosa será más sagrada y litúrgica cuanto más se acerque en aire, inspiración y sabor a la melodía gregoriana, y será tanto menos digna del templo cuanto diste más de este modelo soberano. (3)

¿Qué nos dice el Concilio Vaticano II del canto gregoriano?
Si bien el Concilio puede tener errores, lo que dice sobre el canto gregoriano es muy bueno:

"La Iglesia reconoce el canto gregoriano como el propio de la liturgia romana; en igualdad de circunstancias, por tanto, hay que darle el primer lugar en las acciones litúrgicas. (...) Complétese la edición típica de los libros de canto gregoriano; más aún: prepárese una edición más crítica de los libros ya editados después de la reforma de San Pío X. También conviene que se prepare una edición que contenga modos más sencillos, para uso de las iglesias menores."
1: Wikipedia: Canto gregoriano(http://es.wikipedia.org/wiki/Canto_gregoriano)
2: Nasoni
3: Del MOTU PROPRIO "TRA LE SOLLECITUDINI"
4: De Sacrosanctum Concilium, 116-117

II SECCIÓN: SELECCIÓN DE CANTOS Y NOTAS BREVES SOBRE ELLOS

I PARTE: PARTES MUSICALIZADAS DEL ORDINARIO DE LA MISA

I. ASPERSIÓN

1. El agua en la liturgia

Significado

El agua es un elemento indispensable para la vida, por eso su simbolismo es muy rico (...) El agua empleada en la liturgia nos enseña que la gracia de Dios es para nosotros como el agua, como la lluvia, como un río: nos da la vida. Podríamos imaginar la vida divina como una inmensa fuente – infinita y eterna – que brota de Dios y hace nacer toda vida, la riega y la hace crecer. Por eso Jesús le dice a la samaritana: "El agua que yo te daré se convertirá en el manantial que brotará hasta la vida eterna" (Jn. 4,14).

(...)

La usamos en la vida corriente para lavar, para limpiar. El salmo 50 dice expresivamente:

"Lávame, Señor, y quedaré limpio,
purifícame y quedaré
más blanco que la nieve".

(...)

En la misa se agregan al vino unas gotas de agua. Se simboliza con ello, la unión en Cristo de la naturaleza humana y la divina y también nuestra unión a Cristo que se ofrece en el "sacrificio del altar".(1)

Tipos de agua empleados en la liturgia

El agua bautismal se consagra el Sábado Santo y la vigilia de Pentecostés; está mezclada con los santos Oleos.

El agua lustral es el agua conocida generalmente con el nombre de agua bendita; se la usa en las aspersiones comunes.

El agua gregoriana se compone de agua, sal, vino y ceniza y se usa únicamente en la consagración de iglesias.(2)

2. Antífonas para la Aspersión del Agua Bendita

-Asperges me Invoca a la misericordia divina, en Tiempo de Cuaresma se suprime el verículo Gloria Patrii.

-Vidi aquam: Se canta en Tiempo Pascual y habla del agua que sale del Templo y de nuestro deber de celebrar al Señor.

II. KYRIE

Es el primer y muy sentido cántico de la Santa Misa. El Kyrie es, en realidad, una letanía formada por nueve invocaciones de súplica de la misericordia divina que se conservan desde el S. IX y se recitan en griego. Responden a la costumbre que se poseía desde los primeros tiempos del cristianismo cuando al comenzar la Santa Misa el diácono realizaba una serie de peticiones en voz alta a favor de los catecúmenos para que Dios les iluminara y ayudara en su formación cristiana, respondiendo a cada una de ellas los fieles con un sonoro ¡Kyrie eleison! --“Señor, ten piedad”-- que hoy conservamos. Así, aquel grito de súplica, hoy que no existen como tales los catecúmenos, ha pasado directamente a ser una más de las invocaciones que se realizan al comienzo de la Santa Misa para pedir para nuestros pecados la tan necesaria misericordia divina.(3)


III. GLORIA IN EXCELSIS DEO

A lo largo del Gloria, se glorifica al Padre y se le adora, se le da gracias no por su favores, sino por lo que es, se le reconoce como Dios y se le dan gracias también por dejarnos saber que existe, que es nuestro verdadero Padre, que nos ama tan inmensamente que por nosotros no perdonó a su único y propio Hijo, Jesucristo, a Quien también se alaba en el mismo Gloria insistiendo en su función redentora, resumiendo en pocas pero maravillosas palabras su misión, para terminar uniendo las alabanzas a Dios Padre y Dios Hijo con la tercera persona de la Santísima Trinidad, Dios Espíritu Santo, en un himno de gratitud extrema y belleza inenarrable.(3)


IV. CREDO IN UNUM DEUM

Cuando profesamos nuestra fe, comenzamos diciendo: "Creo" o "Creemos". Antes de exponer la fe de la Iglesia tal como es confesada en el Credo, celebrada en la Liturgia, vivida en la práctica de los Mandamientos y en la oración, nos preguntamos qué significa "creer". La fe es la respuesta del hombre a Dios que se revela y se entrega a él, dando al mismo tiempo una luz sobreabundante al hombre que busca el sentido último de su vida. Por ello consideramos primeramente esta búsqueda del hombre (capítulo primero), a continuación la Revelación divina, por la cual Dios viene al encuentro del hombre (capítulo segundo). y finalmente la respuesta de la fe (capítulo tercero). (4)

En la liturgia del Concilio Vaticano II se mantienen 2 formas de rezar el Credo: el Síbolo de los Apóstoles, y el Símbolo de Nicea-Constantinopla. En la forma extra-ordinaria del rito romano se reza el segundo nombrado.


V. SANCTUS

El Sanctus tiene su origen en la tradición judía de la sinagoga, concretamente en la oración de la mañana (Keduscha) que rezaba este trisagio. La Iglesia primitiva lo vincularía en su oración matutina como himno dirigido a Dios todopoderoso. Basurko afirma que hay razones para pensar que en la Iglesia antigua el Sanctus se llegó a entender algunas veces como himno dirigido a Cristo. Antonio Alcalde compartiendo esta misma opinión escribe: «De origen oriental, parece datar de fines del siglo II, pero antes de ser aceptado por la liturgia estaba muy en uso en la piedad privada, como himno en honor a Cristo».

La vinculación del Sanctus al rito de la misa fue posterior. En Oriente se introdujo primero.


VI. PATER NOSTER

Toda la Escritura (la Ley, los Profetas, y los Salmos) se cumplen en Cristo (cf Lc 24, 44). El evangelio es esta "Buena Nueva". Su primer anuncio está resumido por San Mateo en el Sermón de la Montaña (cf. Mt 5-7). Pues bien, la oración del Padre Nuestro está en el centro de este anuncio. En este contexto se aclara cada una de las peticiones de la oración que nos dio el Señor:
La oración dominical es la más perfecta de las oraciones... En ella, no sólo pedimos todo lo que podemos desear con rectitud, sino además según el orden en que conviene desearlo. De modo que esta oración no sólo nos enseña a pedir, sino que también forma toda nuestra afectividad. (Santo Tomás de A., s. th. 2-2. 83, 9). (6)


V. AGNUS DEI

"Al día siguiente, estaba Juan otra vez allí con dos de sus discípulos
y, mirando a Jesús que pasaba, dijo: «Este es el Cordero de Dios».
Los dos discípulos, al oírlo hablar así, siguieron a Jesús."
(San Juan Cap. 1, vs 35-37)

Conocida es la noticia del “Liber Pontificalis” según la cual fue el Papa Sergio I (687-701), natural de Siria, quien introdujo en Roma el canto del “Agnus Dei”. En efecto, todas las razones, internas y externas, prueban que los clérigos, huídos de Síria a causa de la invasión árabe, trajeron a Roma este canto. (7)


II PARTE: ANTÍFONAS MARIANAS

I. SALVE REGINA

La más célebre de las cuatro antífonas del Breviario de la Santísima Virgen María. Se reza desde las primeras vísperas del domingo de la Trinidad hasta la nona del sábado antes de Adviento. Se señala una excepción en el “Dict. de liturgie” de Migne (sub voce), a saber que en el rito de Châlons-sur-Marne se sitúa desde la Purificación de la Santísima Virgen hasta el Jueves Santo. Otra variante, peculiar de la catedral de Espira (donde se canta solemnemente cada día “en honor de S. Bernardo”), puede haberse basado en una de las dos leyendas que relacionan la antífona con el santo de Claraval. Una leyenda relata que, mientras el santo actuaba como legado apostólico en Alemania, entró (la víspera de Navidad de 1146) en la catedral con el canto procesional de la antífona, y, cuando se cantaron las palabras “O clemens, O pia, O dulcis Virgo Maria”, se arrodilló tres veces. Según la narración más común, sin embargo, el santo añadió la triple invocación por primera vez, movido a ello por una repentina inspiración. (8)


II. ALMA REDEMPTORIS MATER

Esta Antífona particular se asigna a aquella parte del año entre las primeras Vísperas del primer domingo de Adviento y las Completas del segundo de Febrero (en el cual cesa, aunque la Fiesta de la Purificación se transfiera desde ese día). Consiste en seis versos hexámetros en estricta forma prosódica, seguidos de versículo, respuesta, y oración, los cuales varían por estación: hasta Nochebuena (las primeras Vísperas de Navidad), V. Angelus Domini etc., R. Et concepit etc., con la oración Gratiam tuam etc.; en adelante, V. Post Partum etc., R. Dei Genitrix, etc., y la oración Deus qui salutes æ terna etc. Los versos hexámetros son acreditados a Hermannus Contractus, o Hermann "el cojo" (muerto hacia 1054), de quien una interesante nota biográfica se puede encontrar en Duffield, "Escritores de Himnos Latinos", 149-168.

La Antífona debió haber sido muy popular en Inglaterra antes y después de su tratamiento por Chaucer en "El cuento de la priora", el cual está basado enteramente en una leyenda conectada con su recitación por el "Pequeño Corista"

"Este niño pequeño estudiando su librito,
sentado en la escuela con su manual,
oía a otros cantar Alma redemptoris,
cuando los niños aprendían sus antífonas;
Y, mientras se acercaba, cada vez más,
Escuchó las palabras y las notas,
Hasta que los primeros versos memorizó."
(9)


III. AVE REGINA CAELORUM

Ave Regina Caelorum es una antifona a la Virgen Maria. Escrita en el siglo XII de autor desconocido.

Ave Regina caelorum,
Ave Domina Angelorum:
Salve radix, salve porta,
(or Salve, radix sancta,)
Ex qua mundo lux est orta:
Gaude Virgo gloriosa,
Super omnes speciosa,
Vale, o valde decora,
Et pro nobis Christum (semper) exora.
(10)


IV. REGINA COELI

Regina Coeli es una oración mariana y cristológica centrada en la meditación del misterio de la Resurrección del Señor, que se reza en el tiempo de Pascua, desde el Domingo de Resurrección hasta Pentecostés, en lugar del "Ángelus".

Es la Oración para el tiempo de Pascua.

Al igual que el Ángelus, suele rezarse tres veces al día: al comenzar la jornada, al medio día y al atardecer.

Es una manera de consagrar el día entero a Dios y a la Virgen Santísima, un modo de santificar, con una breve oración el trabajo o el estudio.
(11)

De autor desconocido el himno se remonta desde al siglo 12. Era repetido por los Franciscanos después de las completas en la primera mitad del siguiente siglo.

Fue incorporado a la oficina de curia Romana-Minorista junto a otros himnos marianos. El cual por la actividad de los Franciscanos fué popularizado muy pronto en todas partes. Y por orden de Nicolas III (1277-1280) reemplazó los libros mas viejos de oficina en todas las iglesias de Roma.
(12)


SUB TUUM PRAESIDIUM

Se dice que es la oración más antigua dirigida a la Virgen:

"Sub tuum praesidium
confugimus,
Sancta Dei Genitrix.
Nostras deprecationes ne despicias
in necessitatibus (se puede agregar: nostris),
sed a periculis cunctis
libera nos semper,
Virgo gloriosa et benedicta."


III PARTE: SALMOS Y CÁNTICOS

Los salmos son himnos cuya belleza incomparable nos permite alabar y agradecer a Dios, son la oración del Antiguo Testamento. La Iglesia católica ha hecho de ellos, sin cambiarlos, su oración oficial. (13)




Salmo 150: Laudate Dominum

Cántico de María: Magnificat

Cántico de Zacarías: Benedictus


Cántico de Simeón: Nunc dimittis

IV PARTE: AL SPÍRITU SANTO

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida; que procede del Padre y del Hijo; y que con el Padre y el Hijo, recibe la misma adoración y gloria. Y que habló por los profetas. (14)

Un jesuita, el P. Baltasar Alvarez, le aconsejó a Sta. Tersa de Ávila que pidiese a Dios ayuda para hacer siempre lo que fuese más agradable a sus ojos y que, con ese fin, recitase diariamente el "Veni Creator Spiritus". Así lo hizo Teresa. Un día, precisamente cuando repetía el himno, fue arrebatada en éxtasis y oyó en el interior de su alma estas palabras: "No quiero que converses con los hombres sino con los ángeles".

…Ella dirá después: "El Espíritu Santo como fuerte huracán hace adelantar más en una hora la navecilla de nuestra alma hacia la santidad, que lo que nosotros habíamos conseguido en meses y años remando con nuestras solas fuerzas". (15)




V PARTE: CANTOS EUCARÍSTICOS

Jesús se hace presente y permanece en la Eucaristía, para vivir con nosotros y que nosotros vivamos con Él. Jesús espera nuestras visitas. En Él hallaremos al amigo leal, al consejero fiel, al consolador amoroso, al confidente de nuestras penas y alegrías. Jesús recibe nuestras visitas como de un amigo con otro amigo querido. (16)


VI PARTE: OTROS CANTOS


Fuentes

1: SAN PABLO, "El simbolismo del agua"
2: De Una Voce Casablanca, "Los elementos naturales en la liturgia"
3: De Instituto Cristo Rey Sumo Sacerdote, "Misa de los catecúmuenos"
4: Catecismo de la Iglesia Católica, Canon 26
5: De Santo (Sanctus), por Wilson Cobaleda Cárdenas, Pbro.
6: Catecismo de la Iglesia Católica,  Canon 2763
7: InfoCatólica-Germinans germinabit, "Capítulo 33: El Agnus Dei y el Ósculo de la Paz"
8: De Enciclopedia Católica, "Salve Regina"
9: De Enciclopedia Católica, "Alma Redemptoris Mater"
10: De Enciclopedia Cecilia, "Ave Regina Caelorum"
11: De Caminando con María, Oraciones a la Virgen María, "Regina Coeli"
12: De Enciclopedia Católica, "Regina Coeli"
13: http://www.liturgiadelashoras.org/salmos10.pdf
14: Credo Niceno-Constantinopolitano
15: http://www.corazones.org/santos/teresa_avila.htm
16: San Alberto Hurtado

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